(Internet)
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Un forense en concluyó que beber demasiada fue un factor determinante en el fallecimiento de una mujer de 30 años, que sufrió un paro cardíaco fulminante en 2010.

Natasha Harris bebía entre seis y 10 litros de dicha gaseosa al día, una cantidad que contiene el doble del límite recomendado de cafeína y 11 veces más del de azucar, reportó la cadena BBC.

Harris era madre de ocho niños, no tenía dientes y bebía Coca-Cola todo el día. Su familia aseguró que era una "adicta", llegando a sufrir incluso síndrome de abstinencia.

La compañía argumentó en su defensa que no se podía probar que la bebida había contribuido a la muerte de Harris. Pero el forense aseguró que Harris no habría muerto de esa manera de no ser por las enormes cantidades de gaseosa que bebía.

Según el experto, la Coca-Cola fue un "factor sustancial" en la condición cardíaca de la fallecida, y aunque creyó que no había que responsabilizar a la bebida de la salud de los consumidores que abusaban de ella, consideró que las compañías de bebidas gaseosas deberían aclarar mejor los riesgos de consumir demasiado azúcar y cafeína.