El autor confeso de los atentados de Oslo y en 2011 con 77 muertos, , desea que le declaren imputable, dijo uno de sus abogados hoy al diario .

"No está muy nervioso, sino que parece tranquilo y optimista de que eso será lo que ocurra", comentó el letrado Tord Jordet a dicha publicación.

Breivik espera así ver legitimada su ideología política, dijo su abogado. El acusado ya ha preparado una declaración que leerá tras el anuncio de la sentencia. Según dijo Jordet al diario , Breivik trabaja también en su autobiografía.

El tribunal de Oslo que juzga su caso anunciará el viernes la sentencia en su contra. Que acabe condenado a prisión o encerrado el resto de sus días en un psiquiátrico dependerá de si es declarado imputable o no.

EL VEREDICTO QUE ESPERA NORUEGALa jueza Wenche Elizabeth Arntzen y su equipo tienen una gran responsabilidad: ayudar a que todo un país supere su trauma con la sentencia a Breivik. La principal cuestión que enfrenta es determinar si el asesino está en plena potestad de sus facultades mentales.

El ultraderechista de 33 años enfrenta un máximo de 21 años en prisión si es declarado imputable, aunque la pena podría ser extendida si se lo sigue considerando un peligro para la sociedad. Noruega es uno de los cerca de 20 estados en todo el mundo que eliminaron la cadena perpetua de su código penal.

En tanto, la prisión de Ila está "dispuesta para recibir" a Breivik si es sentenciado a detención preventiva o a cuidado psiquiátrico obligatorio, dijo el presidente de la institución, Knut Bjarkeid.

Dicho reclusorio difundió fotos del ala de alta seguridad donde Breivik fue retenido, en las que se veía una laptop sobre una mesa.

Durante su encarcelamiento, Breivik tenía acceso a tres células, una de las cuales utilizaba para hacer ejercicio. Sin embargo,* no se le permitía contacto con otros presos* de otras alas, durante su internamiento en condiciones de alta seguridad.