Al menos 36 personas murieron y un centenar resultaron heridas en atentados contra iglesias del estado de , en el norte de , y en disturbios desencadenados por cristianos enfurecidos justo después de los hechos, según un balance de la Policía y de socorristas.

Nadie se adjudicó la autoría de los ataques, pero hace solamente una semana el grupo islamista Boko Haram asumió la responsabilidad de unos atentados mortales contra iglesias.

Tras estos sucesos, jóvenes cristianos bloquearon la autopista que une a Kaduna con la capital Abuja y sacaron a musulmanes de sus autos y los mataron con machetes y garrotes, relataron testigos.

Estos atentados generaron temor a un recrudecimiento del conflicto sectario que vive Nigeria, el principal productor de petróleo de Africa. La Asociación Cristiana de Kano, la principal ciudad del norte del país, calificó los ataques como una "clara invitación a una guerra religiosa".

Boko Haram dice que está luchando para reinstalar un Estado islámico que guarde un estricto respeto a la ley islámica.