El británico Nicholas Winton, quien salvó a 699 niños de una muerte segura en los campos nazis, fue honrado el martes en Praga con la más alta condecoración checa.

Sentado en una silla de ruedas, Winton, de 105 años, dijo estar "encantado" de haber recibido la Orden del León blanco de manos del presidente checo, Milos Zeman.

En la ceremonia, frente al llamado 'Schindler británico' —en referencia a Oskar Schindler, el empresario alemán que salvó a cientos de judíos polacos durante la Segunda Guerra mundial—, había siete de los niños que rescató.

Winton viajó a principios de 1939 a Checoslovaquia, ocupada entonces por los nazis, cuando era un joven empleado de la bolsa londinense.

Presintiendo el peligro tras haber visitado un campo de refugiados, organizó rápidamente, entre marzo y agosto de 1939, a la solicitud de las familias, la partida de ocho trenes llevando 699 niños a . Los salvó así de una muerte segura en los campos de concentración nazi.

Un noveno tren, con 250 niños, debía partir el 3 de septiembre, pero ese día Gran Bretaña declaró la guerra a Alemania. El tren fue bloqueado, y jamás se volvió a saber de ninguno de esos menores.

Los 'Niños de Winton' y sus descendientes viven ahora en Gran Bretaña, Israel, y muchos otros países. Sir Nicholas Winton mantuvo el silencio sobre su acción durante casi medio siglo.