Una comitiva de la Iglesia Católica de llegó a la parroquia Divina Misericordia, en Managua, para mediar en la liberación de los estudiantes que se mantienen atrincherados desde ayer y fueron atacados en el templo por las fuerzas del gobierno de .

El nuncio apostólico, Stanislaw Waldemar Sommertag, señaló que la cifra de muertos por el ataque subió a dos. 

"Nos están diciendo que tenemos dos fallecidos y varios heridos", declaró el cardenal nicaragüense Leopoldo Brenes, al llegar a las afueras de la parroquia con el nuncio.

Según se informó, los dos jóvenes murieron de disparos en la cabeza, uno de ellos dentro de la parroquia y el otro desangrado en una barricada. El cuerpo de este último no pudo ser recuperado por sus compañeros durante el ataque.

El hostigamiento a la iglesia comenzó a eso de las 23:00 horas del viernes, tras un ataque de policías y paramilitares a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), ubicada al lado del templo.

El cardenal Brenes señaló al gobierno de Daniel Ortega como el único responsable de estas acciones y refirió que los jóvenes que han pasado la noche bajo ataque en la parroquia serán llevados a la Catedral.

“El Gobierno de Nicaragua atraviesa el límite de lo inhumano y de lo inmoral. La represión criminal desde la noche del viernes contra civiles, la mayoría estudiantes, es condenable bajo todo punto de vista. ¡La comunidad internacional no puede ser indiferente!” exclamó, por su parte, en su cuenta de , el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio José Báez.

‏Integrantes del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) de la también se hicieron presentes en la parroquia Divina Misericordia para apoyar en el traslado de los heridos y la evacuación de los estudiantes que siguen atrincherados en la UNAN.

El secretario general de la , Luis Almagro, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, y altos funcionarios de Estados Unidos condenaron los hechos.

(Con información de Agencias)