(The Guardian)
(The Guardian)

Cientos de personas del grupo de extrema derecha Liga de la Defensa Inglesa (EDL) se congregaron hoy en Newcastle (Inglaterra) entre fuertes medidas de seguridad, ante los temores de que el reciente asesinato de un soldado británico en Londres avivara las tensiones entre comunidades.

Centenares de congregados de la EDL, relacionados con el movimiento neonazi, se reunieron a las puertas de la catedral de St. Mary en Newcastle (norte de Inglaterra) con cánticos como "Soy inglés hasta que muera" y ante los bocinazos de automóviles que pasaban por la zona.

La policía del condado de Northumbria cifró el número de asistentes a esa marcha en "unos 1.500", si bien tan solo se había anticipado la participación de "alrededor de 500".

Los agentes vigilaron de cerca la protesta después de que la brutal muerte del militar a manos de dos supuestos radicales islamistas desatara represalias contra centros musulmanes como ataques a mezquitas en los últimos días.

Antes del inicio de la marcha, la policía informó de la detención de tres personas por haber colgado "tuits" de contenido supuestamente racista.

La manifestación en Newcastle por miembros de la EDL había sido convocada hace meses pero la violenta muerte a machetazos del joven militar por dos supuestos extremistas islámicos en el barrio de Woolwich multiplicó los temores.

Entre los integrantes de la EDL, se oyeron cánticos como "¿De quién son estas calles? Nuestras calles", o "RIP a Lee Rigby (por el soldado muerto)".

RECHAZAN PROTESTAAl tiempo que se llevaba a cabo la protesta de la EDL, personas contrarias a esa organización celebraron una contra marcha para expresar su rechazo.

Las dos manifestaciones opuestas terminaron a unos noventa metros de distancia, separadas por filas de policías antidisturbios en la contramarcha opuesta a la EDL, se gritaban frases como "Escoria nazi, fuera de nuestras calles".

Tras el ataque a Rigby, uno de los presuntos agresores, Michael Adebolajo, de 28 años, , con las manos ensangrentadas y portando un machete, a la que justificó el crimen en el nombre de Alá, lo que llevó a autoridades políticas y religiosas a hacer un llamamiento a la cohesión social.

Dos mujeres, de 29 y 31 años, detenidas como sospechosas de conspirar para cometer asesinato, fueron el martes puestas en libertad sin cargos si bien un hombre, de 29 años, continúa bajo custodia policial con relación a este caso, según Scotland Yard