A Lupi se le acumulan las denuncias y se le acaban los amigos. (Reuters)
A Lupi se le acumulan las denuncias y se le acaban los amigos. (Reuters)

El ministro de Trabajo de Brasil, , compareció hoy al Senado para defenderse de las denuncias de irregularidades que amenazan con convertirlo en el sexto ministro del gobierno que pierde el cargo por denuncias de corrupción desde junio.

La continuidad del ministro en el cargo parece comprometida tras denuncias de que habría aceptado por el responsable de una organización que tiene contratos con el gobierno. El ministro había negado esa denuncia hasta que la prensa divulgó imágenes suyas en el avión junto al empresario.

"No soy un ser humano que tiene una memoria absoluta", dijo el ministro hoy ante el Senado, al reconocer que se había precipitado al negar las informaciones la semana pasada.

El senador , del mismo Partido Democrático Laborista (PDT) del ministro, le pidió que "salga" del gobierno. Buarque es una voz minoritaria en su partido, pero otros altos cargos del PDT han indicado que están considerando el futuro del ministro.

Lupi, en el cargo desde 2007, defendió su inocencia, no se ofreció a renunciar y dijo que su cargo es decisión "exclusiva de la presidenta", .

Las denuncias comenzaron con un artículo de la revista Veja a inicios de mes que relacionaba a un asesor del ministerio ahora suspendido con supuestos sobornos a organizaciones que suscribieron contratos con esa cartera. Cuando el caso parecía saldado, Lupi fue denunciado por aceptar el viaje en avión y también la prensa denunció que habría autorizado la creación de .

Desde junio, Rousseff perdió a cinco ministros clave: el de la jefatura de Gobierno, y los de Transportes, Agricultura, Turismo y Deportes, todos ellos ante denuncias de corrupción, desvíos de dinero público u otras supuestas irregularidades como enriquecimiento súbito, publicadas en la prensa.

Un sexto ministro, el de Defensa, Nelson Jobim, también se vio obligado a renunciar tras criticar a otros integrantes del gabinete.