El presidente de Brasil, , dijo el jueves que sería “impensable” cerrar la frontera de su país a los que huyen de la crisis económica y política.

Temer causó preocupación la víspera cuando declaró en una entrevista de radio que las autoridades estaban considerando el uso de talonarios para limitar el número de venezolanos que ingresan al país.

“Ellos (los funcionarios de gobierno) piensan en, quién sabe, entregar fichas de manera que entren 100, 150, 200 cada día, que cada día entre un limitado número, para organizar más esas entradas”, aseguró el mandatario en una conversación Radio Jornal.

“Ahora entran 700, 800 cada día. Y eso está creando problemas hasta para la vacunación”, agregó el presidente brasileño. “Es inadmisible lo que está ocurriendo en Venezuela. (…) Está poniendo en desarmonía a todo el continente”, agregó.

Más tarde su oficina emitió un comunicado en el que aseveró que los talonarios solo se usarían para ayudar a las autoridades brasileñas a responder de mejor manera a las necesidades de los venezolanos, informa AP.

Decenas de miles han llegado a Brasil, muchos de ellos hambrientos o enfermos. Temer le recordó el jueves a los reporteros que su gobierno ha presionado por mantener abierta la frontera, mientras que el estado al que llegan la mayoría de los migrantes venezolanos ha intentado cerrarla.

Insinuó que sus declaraciones fueron malinterpretadas, posiblemente de manera deliberada. Además, aseguró que cerrar la frontera es “impensable, no negociable”.