Una joven identificada como Camile Balla, de 32 años, confesó haber sacado los ojos a su madre tras asesinarla en su casa ubicada en el condado de Palm Beach, en , informó la agencia EFE.

Camile fue detenida y trasladada a un prisión sin fianza, y está pendiente una evaluación psiquiátrica.

Todo ocurrió cuando Camile llamó a su compañero de trabajo para decirle que asesinó a su madre. Minutos después, él dio aviso a la Policía.

Un patrullero se dirigió a la vivienda y encontró a Camile en la puerta de su casa cubierta de sangre y dijo: "!Maté a mi madre, necesito ayuda!".

Al ingresar a la vivienda, los agentes del orden encontraron a Francisca Monteiro-Balla, de 55 años, madre de la joven, con el cuerpo totalmente lacerado, sin los globos oculares, que fueron hallados en una caja de cartón que estaba cerca del cuerpo, según escribió el detective Mathew Orr en el acta de detención de Balla.