(Reuters)
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La violencia ligada al crimen organizado en ha dejado al menos 17 personas muertas, entre ellas tres policías federales, en los estados de , y , informaron autoridades locales y federales.

En Ciudad Altamirano, en el estado de Guerrero, la noche del viernes tres policías federales y cuatro civiles murieron luego de que hombres armados con rifles de asalto irrumpieron en un bar de la localidad y abrieron fuego contra los asistentes.

En el vecino estado de Michoacán, un funcionario de la fiscalía informó que la madrugada de este sábado se localizaron en una zona céntrica de la ciudad de Uruapan siete hombres sin vida, todos con una herida de bala en la frente, sentados en sillas y con mensajes atribuidos al crimen organizado.

Un comunicado de la fiscalía detalló que las víctimas son de entre 20 y 40 años y que no han sido identificadas. Se presume que podría tratarse de personas que por unas monedas limpian parabrisas de automóviles en los cruces de avenidas.

El funcionario explicó que los letreros son firmados por el grupo delictivo Los Caballeros Templarios y sería una advertencia contra violadores y criminales del orden común.

Los cuerpos de otros dos hombres se encontraron con las mismas características en los municipios de Maravatío, y Ciudad Hidalgo, también en Michoacán, uno de los distritos más golpeados por las pugnas entre los cárteles de las drogas.

En el estado de Jalisco, la policía estatal reportó que durante la mañana se encontró el cuerpo descuartizado de un hombre dentro de más de una decena de bolsas de plástico, en una carretera del municipio de Sayula.