Peña Nieto busca salidas. (EFE)
Peña Nieto busca salidas. (EFE)

La en el sureño estado de Guerrero en México ha obligado al gobierno de a dar un golpe de timón para enfrentar la impunidad y la corrupción.

El presidente de México presentó el jueves una serie de medidas que incluyen obligar a los estados a crear Policías únicas, en un intento por frenar la infiltración del crimen organizado que estuvo detrás de la desaparición de los estudiantes.

El mando único policial para cada uno de los 31 estados, que eliminaría miles de cuerpos policíacos municipales que son los más vulnerables a la corrupción de las organizaciones del crimen, es una vieja medida impulsada por el Gobierno anterior pero que no terminó de implementarse porque no es obligatoria.

Peña Nieto, que atraviesa uno de los peores momentos de su Gobierno con por la desaparición de los jóvenes, dijo que el lunes presentará al Congreso su plan que incluirá una ley contra la infiltración del crimen organizado.

"México necesita soluciones audaces y firmes, ésta es una de ellas. Esta nueva ley establecerá el mecanismo para que la federación asuma el control de los servicios municipales, o en su caso, se disuelva un ayuntamiento cuando existan indicios suficientes de que la autoridad local está involucrada con la delincuencia organizada", dijo en un mensaje a la nación y ante la presencia de los gobernadores de los estados y el jefe de gobierno del Distrito Federal.

El plan también incluirá una iniciativa para redefinir el sistema de competencia penal con el fin de que cada instancia de Gobierno no tenga excusas a la hora de atender denuncias de delitos.

ALCALDES CON EL CRIMENEl 26 de septiembre, el entonces alcalde de Iguala, José Luis Abarca, ahora detenido, ordenó a su policía frenar a los estudiantes, pertenecientes a una conocida escuela magisterial con tendencia de izquierda, que llegaban a manifestarse a la ciudad para recolectar fondos para sus actividades.

Según las investigaciones, el alcalde no simpatizaba con los jóvenes y temía que irrumpieran en un acto público de su esposa, que iba a lanzarse como candidata para sucederlo y a quien un detenido identificó como principal operadora del grupo criminal Guerreros Unidos.

Los agentes dispararon a los jóvenes y mataron a dos de ellos en las calles de la ciudad, ubicada en el estado de Guerrero, y entregaron a otros 43 a sicarios de Guerreros Unidos, que controlan Iguala y municipios aledaños y tienen a policías municipales trabajando a su servicio.

La iniciativa de Peña incluirá sanciones para los alcaldes que se nieguen entregar el mando policial de sus municipios y para los gobernadores que no ejecuten la medida.