Merkel inauguró hoy una exposición sobre la llegada de Adolf Hitler al poder. (AP)
Merkel inauguró hoy una exposición sobre la llegada de Adolf Hitler al poder. (AP)

La llegada de al poder hace 80 años constituye una "advertencia permanente" para los alemanes y recuerda que la democracia y la libertad no se imponen por sí mismos, dijo hoy la canciller alemana .

"Hace exactamente 80 años y casi a la misma hora, el presidente nombraba a Adolfo Hitler canciller del Reich", recordó Merkel, con un tono solemne, en un discurso pronunciado al conmemorar el arribo del dictador nazi a la Cancillería, el 30 de enero de 1933.

Merkel habló en un lugar altamente simbólico: la llamada "Topografía del Terror", otrora sede de la y las temibles . La zona ahora es un espacio de exposición al aire libre.

"Eso debe ser una advertencia permanente para nosotros, alemanes", insistió Merkel, que recordó que en ese entonces nadie pensaba que ese pintor austríaco fracasado, autor de un libro de ideas simplistas, permanecería durante años en el poder.

"Los derechos humanos no se imponen por sí mismos. La libertad no es algo natural y la democracia no es evidente", dijo Merkel al inaugurar en Berlín una exposición dedicada a los seis primeros meses de Hitler en el poder.

"Una sociedad viva y humana requiere hombres que manifiesten respeto y atención por los demás, que asuman la responsabilidad de sí mismos y de los demás", dijo Merkel.

En su discurso, pronunciado a unos de metros del Memorial del Holocausto, la canciller reafirmó "la responsabilidad permanente" de Alemania por la "ruptura de civilización" que representa la Shoa.

"Pasó y puede pasar de nuevo", dijo por su parte el director del centro de documentación al aire libre Topografía del Terror, Andreas Nachama, citando a Primo Levi, un escritor italiano sobreviviente de los campos de concentración.

Merkel recordó que a Hitler le habían bastado seis meses "para aplastar toda la diversidad" de la sociedad alemana, y destacó además que una gran parte de la sociedad alemana había apoyado "o al menos tolerado" al régimen hitleriano.

"El ascenso del nacional-socialismo fue posible porque las élites y amplios sectores de la sociedad alemana participaron en él o al menos lo toleraron", señaló Merkel.