Confesó a su amigo que no quiere volver a estar al mando de un barco. (Reuters)
Confesó a su amigo que no quiere volver a estar al mando de un barco. (Reuters)

La prensa italiana difundió hoy una conversación entre el capitán con un amigo suyo un día después del naufragio del crucero . En el diálogo interceptado, se escucha al marino decir: "Cuando me di cuenta de que el barco se estaba inclinando, me bajé".

Fue el 14 de enero. Schettino se encontraba en el cuartel de los carabineros de la localidad toscana de cuando, sin que él lo supiera, grabaron la conversación.

"Por hacerle caso al manager, pasá por ahí, pasá por ahí… Alguien en mi lugar no habría sido tan benévolo, porque me rompí el trasero, pasá por ahí, pasá por ahí. Había unas rocas, pero no estaban marcada por los instrumentos que tenía y pasé por ahí", expresó Schettino, dando sus argumentos de por qué se acercó tanto a la isla de Giglio.

Y continúa hablando con su amigo: "Cuando vi que la nave se estaba inclinando, cogí y me bajé", y añade "cometí una imprudencia. El agujero era inmenso, había una roca puntiaguda, pero todo lo que pasó desde ese momento lo hice con máxima profesionalidad y esto podría aliviar o, al menos, estar en paz con mi conciencia".

El nerviosismo de Schettino se hace más evidente en la conversación telefónica e incluso le asegura a su amigo que no quiere volver a estar al frente de un barco. "No quiero subir más a una nave, quiero cambiar mi vida", confesó.