Interrogatorio a Gabriele será interrumpido el jueves por el Corpus Christi. (AP)
Interrogatorio a Gabriele será interrumpido el jueves por el Corpus Christi. (AP)

Paolo Gabriele, el mayordomo de Benedicto XVI arrestado en mayo pasado, continúa siendo del supuesto robo y filtración de documentos papales confidenciales, según informó hoy el portavoz del pontífice, Federico Lombardi.

La Justicia vaticana interrogó hoy por segundo día a Gabriele, quien se enfrenta a una pena de hasta ocho años por robo, pero al haber declarado que está dispuesto a colaborar con las autoridades podría ser indultado por el propio Benedicto XVI.

El interrogatorio a Gabriele se suspenderá el jueves con motivo de la festividad católica del Corpus Christi, anunció Lombardi, que no especificó cuándo se retomará.

Gabriele, casado y con tres hijos, sigue percibiendo todavía un sueldo por parte del Vaticano, para asegurar la manutención de su familia, afirmó el vocero en respuesta a una pregunta durante una rueda de prensa.

El mayordomo de 46 años fue arrestado luego de que hallaran en su vivienda documentos vaticanos que supuestamente coinciden con los que fueron filtrados a la prensa italiana en los últimos meses. Algunos de dichos textos se referían a un supuesto complot para asesinar al papa, mientras que otros se centraban en la administración del Banco Vaticano.

"MÁS QUE UNA AMENAZA SE TRATA DE UN CHANTAJE"De otro lado, Lombardi tildó de "chantaje" a la amenaza de posteriores filtraciones incómodas a la prensa en el escándalo conocido como 'Vatileaks'. "Es una amenaza grave. La palabra chantaje me parece la más comprensible. Hemos llegado a una situación tal, que más que una amenaza se trata de un chantaje", aseguró el portavoz de la Santa Sede.

Diez días después del arresto del mayordomo del Papa, el diario italiano La Repubblica anunció el domingo que las revelaciones van a continuar. Según el rotativo, uno de los "espías" responsables de las filtraciones anunció que entregará hasta que "no sean expulsados del Vaticano los verdaderos responsables", indicando entre ellos al número dos de la Santa Sede, el cardenal italiano Tarcisio Bertone, y al secretario particular del Papa, el alemán Georg Gänswein.

El diario reconoció que el tono del llamado "cuervo" o informante ha cambiado en los últimos días, por lo que se esperan revelaciones internas escandalosas. Al parecer, todo indicaría que Gabriele no actuó solo y la operación tiene como objetivo desacreditar a un sector del episcopado italiano con ambiciones de llegar al trono de Pedro con ocasión de la próxima elección de pontífice.