(Reuters)
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La campaña política para ganar el poder en ya comenzó. El Mario Monti dejó su papel de tecnócrata y se mostró como un contendor de temer, al responder los ataques de su rival político Silvio Berlusconi, tras presentar su plan de gobierno.*

"Berlusconi oscila entre considerarme un gran líder al que se pidió guiar a los moderados y un inútil que solo hizo desastres… Además, esgrime armas impropias, como el llamamiento a los valores de la familia (…) Detesto a quien utiliza los valores éticos, que a menudo traiciona en su realidad cotidiana, de forma torpe como un hacha contra los rivales", afirmó 'Il Professore' en una radio pública.

Por su lado, atacó constantemente a sus rivales con insinuaciones sobre un "complot internacional" que precipitó la caída de su gobierno a finales de 2011. "Monti es un líder pequeñito, guía de un centrito que va a ser siervo de la izquierda", espetó 'Il Cavaliere'.

El exprimer ministro aseguró que no entiende a Berlusconi. "Me ofreció ponerme al frente de los moderados, después dijo que el gobierno técnico había hecho solo desastres. Espero que los electores estén menos confundidos que yo", afirmó.

'AGENDA MONTI'Monti anunció su programa de gobierno que consiste en la misma fórmula que ha aplicado desde noviembre del 2011: reducción del número de parlamentarios, simplificación del proceso electoral y la reorganización territorial del Estado.

El primer paso sería "aligerar la presión fiscal sobre el trabajo para empleados y empresas. (…) Deberíamos quitar un poco de peso a las familias numerosas, dar a los italianos un sistema sanitario que funcione y cueste menos, un sistema fiscal que redistribuya la renta de forma ecuánime entre ricos y pobres".

En las elecciones que se realizarán el 24 y 25 de febrero participarán, además de Monti, Silvio Berlusconi, con el partido Pueblo de La Libertad, y el izquierdista Pierluigi Bersani, del Partido Democrático. Las encuestas siguen situando al líder demócrata como favorito.