La ex presidenta de , , pidió desde Madrid "solidaridad internacional" con su predecesor y mentor político, , encarcelado por corrupción y pretendiente a la elección presidencial de octubre.

"Necesitamos solidaridad internacional", afirmó en un coloquio en la Casa América de Madrid la ex dirigente izquierdista, destituida por el Congreso brasileño en 2016 acusada de falsear las cuentas públicas.

Según ella, "la democracia en Brasil está en riesgo", a causa del "golpe parlamentario" que llevó a su impeachment y a que su ex vicepresidente, el conservador Michel Temer, asumiera la jefatura del Estado.

De momento, Lula recibió muestras de apoyo de los gobiernos de Cuba y Venezuela y del partido izquierdista español Podemos, con el que la ex dirigente brasileña se reunió el lunes en Madrid.

Rousseff, una ex guerrillera de 70 años, reiteró que cree en la inocencia de Lula, quien desde el sábado está en prisión en Curitiba, en el sur de Brasil, para purgar una pena de más de 12 años por corrupción.

E insistió en que el ex mandatario sigue siendo el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) para la presidencial de octubre, horas después de que así lo manifestara la formación izquierdista.

"Nosotros no tenemos plan B. Nosotros mantenemos la candidatura de Lula", dijo Rousseff.

El PT va a "luchar en todas las instancias jurídicas para que Lula sea candidato", incidió.