El gigantesco crucero Costa Concordia tenía 290 metros de largo, cinco restaurantes, 13 bares y cuatro piscinas. El costo de un viaje por siete días era, aproximadamente, de 1,800 dólares.

Pero ni todos los lujos y su aparente seguridad impidieron que , en Italia, y provocara que sus 4,000 ocupantes convirtieran su paseo en una pesadilla.

Cinco personas han muerto y la cifra podría aumentar. Hasta el momento son 17 los desaparecidos y las autoridades italianas investigan las causas de la tragedia, que para muchos es inconcebible.

Una explosión fue el primer indicio que llegó a los pasajeros y la tripulación de la nave. El choque con una roca provocó el hundimiento y el pánico aumentó debido a que el agua inundó todo el crucero en solo 20 minutos.

La polémica crece también por acusaciones de que la tripulación parecía inexperta durante la emergencia, y las denuncias contra el capitán, Francesco Schettino, quien fue arrestado por sospechas de haber abandonado el crucero y provocado las muertes de las personas.