Médicos del hospital Jose María Cullen, de Santa Fe, en denunciaron a una mujer de 27 años que llegó con dos cajas de zapatos al nosocomio: en una de ellas yacía un bebé recién nacido que había muerto y con presuntos signos de violencia, y en la otra caja estaba la placenta.

Transcurría la madrugada del último viernes cuando la mujer les dijo a los doctores que había dado a luz en su casa, en la localidad de Desvío Arijón. Según su versión, el bebé había fallecido tras golpearse al caer mientras daba a luz en el baño de su vivienda.

Impactados emocionalmente, las autoridades del hospital denunciaron a la mujer, intervino un fiscal y se ordenó la autopsia al cuerpo del bebé fallecido.

Según información propalada por Clarín, el bebé presentaba una fractura en el fémur y otra en el cráneo.

"Para los médicos fue una situación complicada, si bien se ven casos complejos, delicados, este los sacudió emocionalmente", indicó el director del hospital Cullen, Juan Pablo Poletti.

"Como no teníamos las circunstancias del hecho, de si había nacido vivo, muerto, si había sido muerte natural o no, las condiciones del parto, [entonces] junto al servicio de obstetricia, de neonatología y de asesoría legal se decidió realizar la denuncia en la seccional cuarta del ingreso de la paciente y de que había llegado un bebé fallecido sin causa", agregó Poletti.

En estos momento, se viene realizando el peritaje de rigos al bebé. La Policía de Investigaciones (PDI) intervinó la vivienda donde se realizó el parto, y se espera el pronunciamiento de las autoridades en torno a la mujer, quien, según avance la indagación en torno a un supuesto ataque a golpes, podría ser capturada y acusada por homicidio agravado debido al nexo con el bebé.

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