Libby Lane se convirtió este lunes en la primera obispo de la Iglesia anglicana de , en una ceremonia en la catedral gótica de York que puso fin a cinco siglos de discriminación.

Elizabeth Jane Holden Lane, de 48 años, es la nueva obispo de Stockport, y la primera mujer en asumir esta función desde que en 1534 el rey Enrique VIII fundó la Iglesia de Inglaterra, la primera de la Iglesia anglicana.

Sus superiores jerárquicos posaron las manos en su cabeza y pronunciaron la oración de la consagración ante las 2,000 personas reunidas en el templo.

Cuando se le preguntó a la congregación si aceptaban la ordenación de Lane, la mayoría respondió que sí, usando la fórmula "It is!", pero también se escucho un "¡no, no está en la Biblia!", dejando en claro las divisiones que aún existen en los fieles.

"Si mi nombramiento sirve para que al menos una niña levante la mirada y se dé cuenta de que tiene capacidades y potencial, y que quienes la rodean no tienen que decirle lo que es posible y lo que no, me sentiría honrada", fue lo que dijo la obispo al termino de la ceremonia.

Libby, casada con otro sacerdote y madre de dos hijos, estudió teología en la . Es la primera obispo de la Iglesia de Inglaterra, pero no de la anglicana, porque ya existen en Gales, Estados Unidos, Australia, Canadá y Suazilandia.

Su nombramiento pudo producirse porque el sínodo inglés cambió las reglas para permitir la elección, y el parlamento británico y la reina aceptaron el cambio.