Los detractores de la por su extrema delgadez pueden respirar tranquilos. En , salió a la venta la muñeca , cuyas dimensiones se basaron en medidas de mujeres promedio.

Su creador, Nickolay Lamm, contó a la revista que Lammily busca demostrar que los juguetes que muestran la realidad "también son geniales".

Lo peculiar de la muñeca –aparte de sus medidas– es que tiene cabello castaño y viene con stickers de celulitis, estrías, acné, pecas, golpes, cortes y tatuajes para darle un toque más realista al producto.

"Algunas personas estaban horrorizadas porque creían que estaba promoviendo la violencia doméstica o algo así. Pero la vida no es perfecta, así que a veces nos caemos para después levantarnos", resaltó Lamm.

La muñeca Lammily se vende vía Internet a US$25, una muda de ropa a su medida cuesta US$17 y el juego de etiquetas con imperfecciones para colocarlas a gusto del cliente vale US$6.

Para crear a Lammily, Lamm partió con una inversión de US$95,000 y debió ampliarla a US$501,000 ante la demanda que despertó su muñeca en padres preocupados por limpiar la mente de sus hijas de ideales anatómicos imposibles de alcanzar.

Antes de las fiestas de fin de año, unas 19,000 muñecas Lammily irán a algunas tiendas y 25,000 serán entregadas a domicilio.

TAGS RELACIONADOS