John Kerry hoy durante visita en Londres. (AP)
John Kerry hoy durante visita en Londres. (AP)

El secretario de Estado de , , dijo hoy que Siria podría evitar un ataque militar si entrega todas sus armas químicas a la comunidad internacional la próxima semana, pero consideró que el presidente sirio no lo hará.

Consultado sobre si el Gobierno de Assad podía hacer u ofrecer algo para detener el ataque, Kerry dijo: "Claro, podría entregar hasta la última pieza de armamento químico a la comunidad internacional en la próxima semana, entregarlo, todo ello sin retraso y aceptar total responsabilidad (por ello), pero no va a hacerlo y no puede hacerse".

El funcionario señaló que tenía confianza en la evidencia que Estados Unidos y sus aliados han presentado como prueba del uso de las fuerzas de Assad de armamento químico, aunque dijo que entendía los temores, considerando la discordia por la guerra de Irak, en 2003.

Hablando a los periodistas en Londres junto al ministro de Relaciones Exteriores de , , Kerry declaró que, frente a tales evidencias, no había nada de lo que Estados Unidos y sus aliados pudieran ser acusados.

"Creemos que es peligroso, y lo enfrentaremos en una forma más significativa si no estamos preparados para asumir(….) una postura ahora", exclamó.

A pesar de todo, Kerry reconoció hoy que el fin del conflicto civil en Siria pasa por una "solución política" y "no militar". "No estamos hablando de guerra. No vamos a ir a la guerra", resaltó.

No obstante, dejó claro que las pruebas sobre el uso de armas químicas son "convincentes" y que una medida militar contra el régimen sirio sería "limitada" y "muy corta" porque "el riesgo de no actuar puede ser mayor que el de tomar medidas.

"Si quieren enviarle a Irán, a Hezbolá y a Assad un mensaje de felicitación (como): 'Pueden hacer lo que quieran', ustedes dirían: 'No hagan nada'".

Kerry también sustentó que el control de las armas químicas en Siria estaba limitado al presidente Assad, a su hermano Maher y a un general que no identificó.

Por otro lado, el secretario de Estado estadounidense enfatizó que la relación entre Reino Unido y Estados Unidos era tan fuerte como siempre pese a que el Parlamento británico haya decidido no participar en la acción militar contra Siria.