El lado sumergido del Costa Concordia está oxidado. (AFP)
El lado sumergido del Costa Concordia está oxidado. (AFP)

El equipo de rescate y los habitantes de la isla de Giglio (Italia) se mostraron hoy satisfechos y aliviados tras el éxito de la operación para volver a poner a flote el crucero Costa Concordia, que según los expertos será remolcado para desmantelarlo a mediados de 2014.

"Siento una profunda satisfacción, esto fue un resultado magnífico tras un año de intenso trabajo", dijo el alcalde de la isla del Mediterráneo, Sergio Ortelli, al término de la maniobra.

"Estoy aliviado y orgulloso, así como mi equipo. Y estoy un poco cansado, me tomaré una cerveza y me iré a dormir", comentó a su vez el ingeniero sudafricano Nick Sloane, que dirigió los trabajos para levantar con cuerdas y contrapesos el buque, encallado sobre uno de sus lados desde hace más de 20 meses.

Las tareas duraron 19 horas. Al principio los expertos habían calculado que todo terminaría en un plazo de entre 10 y 12 horas, pero desde siempre dijeron que lo más importante era hacerlo bien y no rápido.

En el accidente del 12 de enero de 2012 murieron 32 del total de 4,229 pasajeros que iban a bordo. Dos de las víctimas siguen desaparecidas y ahora se buscarán sus cuerpos dentro del barco de 300 metros de largo y 114,000 toneladas.

Después de pasar más de 600 días bajo el agua, la parte de estribor del coloso está llena de óxido y desgastada. "Aún queda mucho por hacer", subrayó también Ortelli.

El principal temor era que el lado que estaba bajo el agua se rompiera o agujereara, lo que hubiese puesto en riesgo la operación y quizás causado una contaminación de las aguas por el combustible u otros materiales que podrían quedar en el barco.

Los tanques del crucero fueron vaciados dos meses después del accidente, pero se cree que el agua que hay dentro del casco está contaminada con combustible residual, químicos y alimentos en mal estado.