Amnistía Internacional señala que unas 508 personas han sido ejecutadas en lo que va del año en Irán. (AP)
Amnistía Internacional señala que unas 508 personas han sido ejecutadas en lo que va del año en Irán. (AP)

Una verdadera polémica se ha suscitado en luego que un condenado a muerte por tráfico de drogas sobreviviera a un ahorcamiento. Amnistía Internacional () instó a dicho país a que no siga adelante con el segundo intento de ejecutar al sentenciado.

El iraní de 37 años, identificado como Alireza M., estuvo colgado en la horca durante 12 minutos en una cárcel de la ciudad nororiental de Bojnord, después de los cuales un médico lo declaró muerto.

Al día siguiente, según explica el periodista de la BBC Richard Galpin, un trabajador de la morgue que preparaba el cuerpo para que fuese recogido por la familia se percató de que este aún respiraba.

"Lo encontramos vivo y eso hizo que sus dos hijas se sintieran muy felices", dijo un miembro de la familia no identificado a los medios estatales iraníes. El hombre ahora intenta recuperarse en un hospital local, bajo vigilancia armada, antes de que se lleve a cabo el segundo intento de ejecución.

"El veredicto fue una sentencia de muerte y eso es lo que ocurrirá cuando el hombre se recupere", reiteró más temprano un funcionario iraní citado por el medio.

Grupos de derechos humanos denunciaron que Irán ocupa el segundo lugar, después de China, en la lista de países que sentencian el mayor número de penas de muerte, por delitos que van desde el asesinato y las violaciones, hasta el espionaje y el tráfico de drogas.

CONDENADO ENFRENTA TERRIBLE FUTURO"Este hombre enfrenta el terrible futuro de un segundo ahorcamiento, después de haber pasado por todo ese calvario. Eso simplemente subraya la crueldad y la inhumanidad de la pena de muerte", dijo Philip Luther, director de Amnistía Internacional en el Medio Oriente y el Norte de África, en un comunicado de prensa.

Luther hizo un llamado doble: a que se suspenda la condena a muerte de este sobreviviente y a que se decrete una moratoria de todas las ejecuciones en Irán.

Entre los juristas iraníes hay opiniones encontradas acerca de si debería ser llevado a la horca en una segunda ocasión.

"Cuando un convicto es sentenciado a muerte, debe morir. Como no fue así, se considera que la sentencia no ha sido llevada a cabo y por eso debe repetirse", dijo el juez de alto rango Noroullah Aziz Mohammadi.

Sin embargo, otros abogados firmaron una petición para la suspensión del ahorcamiento por ser un caso excepcional.

En otro incidente reportado por los medios de comunicación iraníes el lunes, los familiares de otro asesino condenado en la provincia occidental de Ilam trataron de detener su ejecución en una prisión lanzando una granada. Aunque 30 personas resultaron heridas, el ahorcamiento finalmente se llevó a cabo.

Según Amnistía Internacional, al menos 508 personas han sido ejecutadas en Irán en lo que va del 2013. La mayoría de los asesinados fueron condenados por tráfico de drogas.