Bagdad. Varios seguidores de Asaib Ahl Al Haq, una de las facciones armadas pro-Irán más poderosas de Irak, desfilaron este sábado en Bagdad, pisoteando y quemando la bandera de después de que Washington impusiera sanciones a su líder y a su hermano.

Hace casi una semana, Qais Al Jazali, jefe de Asaib y enemigo jurado de Estados Unidos desde la invasión de Irak en 2003, decía con ironía que era un “honor” ser objeto de estas sanciones y que Washington tendría que habérselo otorgado “hacía tiempo”.

Actualmente se le tiene prohibido el acceso al territorio estadounidense y no puede efectuar transacciones financieras en el país.

El sábado movilizó a sus seguidores en el corazón de Bagdad, en la plaza Ferdaous (donde se encontraba la simbólica estatua del dictador Sadam Husein que las tropas estadounidenses derribaron) y muchos de ellos marcharon sobre inmensas banderas de Estados Unidos.

Los grandes ejes comerciales de la ciudad quedaron bloqueados. Al borde de algunas carreteras, colocaron horcas de donde colgaban imágenes del presidente estadounidense Donald Trump, del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y de Mohammed bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudita, gran enemigo de Irán.

Denunciamos la decisión injusta” de sancionar a Qais Al Jazali, se trata de “una injerencia contra una personalidad nacionalista”, afirmó Mahmud Al Rubaye, miembro de la dirección política de Sadiqun, el partido de Asaib en el Parlamento.

Asaib Ahl Al Haq (La liga de los virtuosos, en árabe) es uno de los principales componentes de Hashd Al Shaabi, una coalición formada para combatir al grupo Estado Islámico, que ahora forma parte de las fuerzas de seguridad.

Fuente: AFP