Médicos no pudieron reanimar al presidente. (Reuters)
Médicos no pudieron reanimar al presidente. (Reuters)

El Gobierno de evitó confirmar la muerte de su presidente de 78 años, Bingu wa Mathurika, y cuestionó el derecho de su vicepresidenta, Joyce Banda, a sucederle en el cargo por haberse pasado recientemente al partido de oposición.

"El Gobierno pide a los malauíes que no hagan caso a nadie sobre la actual situación, al margen de los funcionarios designados (por el ejecutivo)", afirmó la ministra de Información, Patricia Kaliati, en una rueda de prensa de última hora. "Informaremos a la nación en su debido momento, tal vez mañana", añadió.

Otros miembros del Gabinete aseguraron, al igual que la titular de Información, que Joyce Banda "no puede ocupar el cargo porque pertenece a un partido de la oposición".

Banda fue expulsada del Partido Democrático Progresista por el propio Mutharika en un intento de colocar a su hermano en la línea sucesora de su cargo. Aunque le corresponde a la vicepresidenta asumir el máximo puesto según la constitución, los ministros están preparando un recurso para imposibilitar este traspaso de poder.

Bingu wa Mutharika ingresó al Hospital Central de Kamuzu en Lilongwe tras sufrir un ataque cardíaco y, según varios medios de Malaui y Sudáfrica, los médicos no pudieron reanimar al presidente que, inconsciente, fue trasladado al hospital de Milpark, en Johannesburgo, donde todavía no confirman si ingresó cadáver.