Centenares de personas intentaron ayer sacar de la morgue los cuerpos de sus familiares muertos en , produciéndose un enfrentamiento con la Policía, que utilizó gases lacrimógenos para desalojarlas.

"Los familiares, en su mayoría mujeres, ingresaron violentamente a la morgue, abrieron un contenedor frigorífico y abrieron al menos seis bolsas plásticas que contenían cadáveres", dijo a la agencia AP el portavoz de la Fiscalía, Melvin Duarte.

"Esas personas irrumpieron gritando al lugar y de forma amenazante, pero las autoridades controlaron rápidamente la situación", afirmó. No hubo heridos en el desalojo, agregó.

Desde el incendio ocurrido el 14 de febrero en la granja penal de Comayagua, solo 32 cadáveres han sido plenamente identificados por los profesionales. En el siniestro murieron 359 reos.

Los manifestantes, que desde hace una semana aguardan la entrega de los cuerpos de sus familiares a unos 30 metros de la morgue, se enfurecieron al observar que los médicos forenses colocaban algunos cuerpos en el pavimento de la calle.

"Eso se hizo porque los cadáveres iban a ser trasladados a un camión para llevarlos a la Facultad de Medicina (a un kilómetro del lugar) con el propósito de continuar el proceso de identificación", explicó Duarte. Los enardecidos familiares continúan en el sitio y exigen la pronta identificación de los cadáveres.