HitchBot no tiene vida, pero viaja por 'tirando dedo'. El reto de este simpático robot, cuyo cuerpo está hecho con barras de gomaespuma, es recorrer durante los alrededor de 7,000 kilómetros que separan Halifax, en la costa este, de la isla de Vancouver, en el oeste.

El viaje de HitchBot, que lleva botas de goma, guantes de plástico y como cabeza, una campana de cristal como las que se utilizan para conservar quesos, se inició en julio y desde ese mes comparte fotos de su travesía .

"Queremos poner a los robots en situaciones que nadie esperaría y con ello, llamar al debate", explica la profesora de comunicación Frauke Zeller, de la de Toronto.

Ella y su colega David Smith, junto con un equipo interdisciplinario de científicos y estudiantes, son los autores de HitchBot.

"El objetivo de este proyecto es generar un debate sobre ese tipo de viajes y por qué ya casi nadie lo hace", explica Zeller. "Además, se trata por supuesto también de la interacción entre personas y robots", agregó.