El ambiente de está en su punto más elevado en diversas partes del mundo, con disfraces que hacen alusión a zombis y hasta a trajes de protección contra el .

Esta celebración de origen pagano se remonta casi 2,000 años cuando se celebraba el fin de la cosecha.

Ahora, los disfraces, las golosinas y las calabazas talladas toman las calles de muchas grandes ciudades del orbe.