Arqueólogos italianos hallaron restos óseos en el convento de Santa Úrsula, en Florencia (), que pertenecerían a la modelo de la famosa pintura de , La Gioconda.

El esqueleto de Lisa Gherardini del Giocondo, la mujer enigmática que posó para el pintor en el siglo XVI, fue encontrado a un metro de profundidad bajo el piso original del antiguo convento.

Para autentificar el hallazgo, los expertos compararán el ADN de los huesos encontrados con el material genético de los restos de los hijos de la mujer que fueron enterrados cerca.

Se anunció que se utilizarán programas informáticos para reconstruir digitalmente el rostro de la mujer y compararla con el que pintó el artista.