Mediante un comunicado difundido por la Cancillería peruana el Grupo de Lima expresó su rechazo a los crecientes vínculos del régimen de Maduro con grupos armados. (Foto: AFP/Archivo) 
Mediante un comunicado difundido por la Cancillería peruana el Grupo de Lima expresó su rechazo a los crecientes vínculos del régimen de Maduro con grupos armados. (Foto: AFP/Archivo) 

Nueva York. Los países miembros del Grupo de Lima expresaron su voluntad de implementar nuevas sanciones y otras medidas económicas contra el régimen “dictatorial” de Nicolás Maduro en .

Asimismo, reiteraron su apoyo al presidente encargado Juan Guaidó y pidieron al Consejo de Derechos Humanos de la ONU establecer un mecanismo independiente de investigación sobre la violación de derechos humanos en ese país.

Mediante un comunicado difundido por la Cancillería peruana, los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú expresaron su "disposición de adoptar nuevas sanciones u otras medidas económicas y políticas contra el régimen de Maduro, orientadas a favorecer el restablecimiento, sin el uso de la fuerza, del Estado de derecho y el orden constitucional y democrático en Venezuela".

El documento también expresa el "rechazo de los crecientes vínculos del régimen de Nicolás Maduro con grupos armados al margen de la ley y al amparo que otorga a la presencia de organizaciones terroristas y grupos armados ilegales en territorio venezolano".

Algunos países de América no forman parte del Grupo de Lima. 
Algunos países de América no forman parte del Grupo de Lima. 

En otro de los párrafos del documento los países miembros, que se encuentran reunidos en Nueva York, dijeron que promueven "una investigación, captura y sanción de funcionarios y testaferros del régimen ilegítimo de Maduro involucrados en actividades de apoyo a grupos armados y organizaciones terroristas, así como en actos de corrupción, narcotráfico, delincuencia organizada".

Finalmente, reiteraron su "profunda preocupación" por la gravedad de la crisis humanitaria en Venezuela que según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), ha ocasionado un éxodo migratorio de más de 4.3 millones de personas.