Miembros de la Patrulla Fronteriza estadounidense se llevaron una gran sorpresa cuando divisaron un auto encaramado en lo alto de una valla de 4 metros que separa a México de EEUU.

La peculiar escena se produjo cuando unos presuntos contrabandistas mexicanos intentaron traspasar la frontera pasando su auto por encima de la barrera, usando dos rampas que parecían largas escaleras. El problema es que se quedaron a mitad de camino.

Cuando los agentes se acercaron, los supuestos traficantes desistieron de su intento de bajar el auto y huyeron del lugar. La patrulla encontró el vehículo vacío, pero sospecha que los sujetos se llevaron su material, presumiblemente marihuana.