Estudiantes de más de 3 mil centros educativos salieron a las calles y se concentraron en sus escuelas para demandar un mayor control en la venta de y también en señal de dolor por la matanza perpetrada el pasado 14 de febrero, en una escuela de .

La masiva participación tuvo como acto central una paralización de 17 minutos de duración, uno por cada vida cobrada en la masacre.

En Washington, centenares de estudiantes se concentraron frente a la Casa Blanca y el Capitolio con pancartas y con gritos de “basta es basta” y “¿cuántos más?”.

Por otro lado, el FBI admitió que pudo y debió hacer más para investigar la información que recibió antes de la acción violenta en la Escuela Secundaria Marjory Stoneman Douglas. Por su parte, el senador republicano Charles Grassley, que preside una comisión que revisa el caso, extendió la culpa a las autoridades locales y estatales.