Una empleada de un conocido en vendía boletos de a miles de clientes, sin embargo ellos no se daban cuenta del fraude que la mujer cometía para que no ganen el premio mayor. 

Según el diario 'El Nuevo Herald', Wendy Klinker trabajaba como cajera y asistenta en la cadena de tiendas 'Circle K', donde usuarios acudían durante la semana para comprar 'raspaditos' con el deseo de ganar los millones que prometía la lotería 'Gold Rush Doubler'. 

Este último martes, ella fue intervenida por la de Florida tras comprobarse que raspaba todos los boletos de manera minuciosa y los vendía como si fueran nuevos.

Klinker utilizaba un cuidadoso método para detectar los números de los 'raspaditos' para así intentar sacar el premio mayor, pero las la detectaron cometiendo este fraude.

Varios usuarios se enteraron de la intervención y no dudaron en poner una denuncia. Klinker podría enfrentar hasta veinte años de cárcel por cometer fraude y vender boletos adulterados.