(Reuters)
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Un fiscal argentino Jorge Di Lello denunció ante el Poder Judicial de su país al vicepresidente Amado Boudou por supuesto enriquecimiento ilícito. El citado magistrado alegó ante el juez federal Ariel Lijo que "hay indicios suficientes" para investigar al segundo de la presidenta Cristina Kirchner.

Boudou ya era investigado por el mismo magistrado por tráfico de influencias.

Otras personas que Di Lello considera sospechosas de enriquecimiento ilícito –un delito que contempla de dos a seis años de prisión y la inhabilitación como funcionario– son la novia de Boudou, Agustina Kampfer, y los empresarios Alejandro Vanderbroele y José María Núñez Carmona.

La denuncia contra el vicepresidente la interpuso un periodista cuyo nombre no precisó la fiscal que pidió investigar a amigos y socios de Boudou, como Núñez Carmona, y a bienes y empresas presuntamente vinculados al funcionario que ya están bajo la lupa del juez Lijo en la llamada "causa Ciccone".

En esa última causa, el magistrado investiga si cuando Boudou era ministro de Economía en 2010 influyó para que se levantara la quiebra de la extinta imprenta Ciccone Calcográfica con el fin de favorecerla con contratos con el Estado.

Dicho caso estaba a cargo del juez federal Daniel Rafecas, quien en abril fue apartado de la misma por haber comentado aspectos del expediente en un contacto informal con el abogado de Núñez Carmona. La causa pasó a manos de Lijo.

Lijo debe investigar ahora las acusaciones contra Boudou por enriquecimiento, además de las de supuesto tráfico de influencias, y eventualmente decidirá si existen méritos para procesarlo.

La diputada Margarita Stolbizer, una de las líderes de la segunda fuerza política del país, pidió la renuncia del vicepresidente.