Arbey Delgado junto a su hija cuando fue rescatado, en junio de 2010. (USI)
Arbey Delgado junto a su hija cuando fue rescatado, en junio de 2010. (USI)

Un militar que permaneció 12 años secuestrado por las y que fue rescatado por el Ejécito colombiano hace un año y medio, anunció hoy que demandará al Estado por más de US$7 millones porque, entre otros motivos, no se sintió bien tratado tras recuperar su libertad.

El sargento en retiro del Ejército Arbey Delgado, de 43 años, dijo que presentará la demanda en la segunda quincena de enero cuando algunos organismos como la Procuraduría retornen de su asueto de Navidad.

El abogado de Delgado, Nelson Ricardo Esteban, explicó telefónicamente a la agencia AP que "lo que se pretende es un reconocimiento y un resarcimiento de los daños y perjuicios morales causados por el secuestro tanto a mi cliente como a sus familiares. Eso es lo que se pretende conciliar".

En caso de concretarse, la de Delgado, que precisamente por su inconformidad pidió su pase al retiro en noviembre, será la primera demanda contra el Estado por parte de un integrante de la fuerza pública que regresó a la libertad tras estar retenido por los terroristas de las FARC. El Ejército dijo no estar de acuerdo con las quejas de Delgado.

La sargento Sandra Vargas, una psicóloga que se ocupa de atender los casos de militares secuestrados y desaparecidos y de acompañar a sus familiares, explicó en diálogo telefónico que a Delgado se le brindó todo el tratamiento médico y psicológico posible y se mostró extrañada por su reclamo. Observó que el suboficial incumplió muchas de las citas médicas que se le programaron. "Uno no puede estar detrás de los pacientes", dijo.

"El tratamiento médico fue cero y el tratamiento psicológico fue de un 30%", se quejó Delgado. Vargas recalcó que la familia del suboficial recibió atención durante los 12 años que permaneció cautivo y que ya en libertad fue ascendido al grado de sargento mayor.

Según Delgado, el Ejército no le permitió tomarse las vacaciones que había pedido poco antes de caer en poder de las FARC en un asalto el 3 de agosto de 1998 a una base en la localidad de Miraflores, en el departamento de ), a 430 kilómetros al sureste de .