Un informa del Inspector General del Departamento de Defensa de los alertó que el ejército estadounidense ha manejado mal el cuidado de los que han terminado su servicio.

En el informe publicado el viernes, el Inspector General advierte que los perros héroes, que salvaron las vidas de los soldados estadounidenses en Afganistán mientras trabajaban con los equipos de combate de brigada para detectar bombas en el camino, fueron maltratados por el ejército después de regresar a Estados Unidos.

Según este informe, algunos perros permanecieron en perreras por hasta 11 meses, superando la fecha limite para darlos en adopción o volverlo a emplear en otras misiones, informa Reuters.

Además, los canes con historial de agresivos fueron negligentemente entregados a familias con niños, y otros terminaron con propietarios que no cumplían con los requisitos y recursos para criarlos.

Otro de los temas que menciona el informe es que los soldados que querían adoptar a los perros con los que habían trabajado no se les informó que tenían derecho a hacerlo, esto motivó una serie de quejas de los soldados que dio lugar a la apertura de una investigación interna.

En un comunicado posterior, el comandante Christopher Ophardt, portavoz del ejército, afirmó que la institución está de acuerdo con el informe del inspector general y que han procedido a cumplir con todas las recomendaciones de este.

RECOMENDACIONES ESTRICTAS

Dentro de las recomendaciones se incluye el exigir que los comandantes de las unidades cumplan con las reglamentaciones del Ejército que explican el manejo adecuado de los "perros de trabajo militares".

Estas reglamentaciones exigen que el retiro de los perros de guerra se planifique con anticipación para seleccionar adecuadamente a los propietarios que quieran adoptar a estos animales en el futuro.

Además, el Ejército tiene que mantener un registro de todos sus perros de trabajo y hacer un seguimiento de la situación en la que se encuentran en su nueva vida.


"El ejército está de acuerdo con el informe del DoDIG (Inspector General de Defensa) y está cumpliendo con" sus recomendaciones.



perros que tenían historial de morder fueron entregados a familias con niños, y otros terminaron con propietarios que carecían de la capacidad o los recursos para cuidarlos.

El ejército de Estados Unidos confirmó que ha manejado mal el cuidado de los perros de guerra que han terminado su servicio y dijo que cumpliría con las recomendaciones de un informe del Inspector General del Departamento de Defensa que pedía reformas.

En un informe publicado el viernes, el Inspector General dijo que los héroes caninos, que salvaron las vidas de los soldados estadounidenses en Afganistán mientras trabajaban con los equipos de combate de brigada para detectar bombas en el camino, fueron maltratados por el ejército después de regresar a Estados Unidos.

El portavoz del ejército, el comandante Christopher Ophardt, dijo en un comunicado enviado por correo electrónico a Reuters: "El ejército está de acuerdo con el informe del DoDIG (Inspector General de Defensa) y está cumpliendo con" sus recomendaciones.

El informe dice que algunos perros se quedaron en las perreras por hasta 11 meses, más allá de la fecha límite recomendada para darlos en adopción o volver a hacer que participen en otras misiones del ejército u otras agencias gubernamentales. Afirmó que algunos de los animales fueron maltratados por falta de cuidado y atención, y que otros pudieron haber sido abatidos.

Contrario a las reglas militares, los nuevos dueños de los animales no fueron seleccionados antes de que el Ejército les permitiera adoptar a los perros. Así, algunos perros que tenían historial de morder fueron entregados a familias con niños, y otros terminaron con propietarios que carecían de la capacidad o los recursos para cuidarlos.

En algunos casos, según el informe, a los soldados que querían adoptar perros con los que habían trabajado no se les dijo que tenían derecho a hacerlo.Una investigación fue iniciada después de que los soldados que habían manejado a los perros de guerra se quejaron de su destino.

Las recomendaciones incluyen exigir que los comandantes de las unidades cumplan con las reglamentaciones del Ejército que explican el manejo adecuado de los "perros de trabajo militares". Estas reglamentaciones exigen que se planifique el retiro de los perros de guerra con anticipación para seleccionar a los propietarios que quieran adoptar a los animales en el futuro.

Las recomendaciones también requieren que el Ejército mantenga un registro de todos sus perros de trabajo y haga un seguimiento de la situación en la que se encuentran en su nueva vida.

Además de los perros especificados en el informe, que son los que se especializaron en la detección de artefactos explosivos improvisados ​​en el camino, el ejército también tiene perros de búsqueda y perros de "patrulla".

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