La niña confundió sus dulces por el frasco de gomitas de sus padres.(USI)
La niña confundió sus dulces por el frasco de gomitas de sus padres.(USI)

Una niña de nueve años llevó a su colegio —como de costumbre— sus dulces preferidos. Sin embargo, al momento de repartirlos y su posterior consumo por parte de sus compañeros, todos empezaron a comportarse de manera extraña.

"Comenzaban a saltar y gritar. Incluso uno de los niños decía que no podía ver", comentó la profesora de la Escuela de Excelencia de Albuquerque, en (EE.UU.) a KRQE News.

Cuando los niños empezaron a sentirse mal, acudieron al tópico, donde la enfermera les preguntó qué sentían y le respondieron "me siento enferma y mareada". Al ver el malestar general, la señorita dedujo que era una intoxicación alimentaria.

Luego de varias horas y al ver los síntomas de los niños, algunos padres se dieron cuenta que habían consumido algún tipo de droga. Los paramédicos llegaron y confirmaron que las gomitas consumidas tenían THC, compuesto psicoactivo de la marihuana.

El resto de los estudiantes que comieron los dulces fueron llevados a clínicas cercanas, donde los médicos estuvieron atentos frente a alguna conducta extraña. En tanto, las autoridades de la escuela contactaron con los padres de la niña para ver si hay alguna responsabilidad.

En 2017, sucedió algo similar en el Estado de Florida (EE.UU.), donde una niña, de casualidad, cogió unos dulces de su mamá y los vendió en su escuela. Las autoridades investigaron el problema y encontraron que la madre, llamada Christine Arguelles, preparaba golosinas de marihuana, las cuales eran repartidas en fiestas electrónicas.