comenzaba a recuperarse tras el paso de la potente apodada "Snowzilla", que dejó al menos 30 muertos según el último balance y paralizó varias grandes ciudades, entre ellas Nueva York y Washington DC.

La tempestad, que alcanzó magnitudes históricas, cubrió de nieve el este del país el viernes y sábado, afectando a unos 85 millones de personas, la cuarta parte de la población del país.

Habitantes de la costa este de Estados Unidos afrontaban nuevos desafíos este lunes con el comienzo de la semana laboral: carreteras resbaladizas, transporte público irregular y montañas de nieve que sepultaban los autos y bloqueaban los accesos. Para muchos, el fin de semana se extendió hasta hoy debido al cierre de escuelas y oficinas del gobierno.

"Esto fue una tormenta verdaderamente histórica y a pesar de que hemos hecho grandes avances todavía no hemos terminado el trabajo", advirtió el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo.

"Los neoyorquinos todavía deben evitar viajes innecesarios. Se ruega tener cuidado, planificar con anticipación y mantenerse seguros", añadió.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, expresó: "Exhortamos a todos los neoyorquinos a no viajar en nuestras calles excepto en caso de necesidad, y a ser extremadamente cautelosos al conducir".

Al menos 30 personas fallecieron por la tormenta, según responsables locales. Cinco murieron en la región de Nueva York, 6 en Carolina del Norte, 5 en Virginia y 2 en Kentucky, y una en Carolina del Sur, Maryland, Arkansas, Ohio, Delaware, Washington y Columbia.

Muchos de los decesos se debieron a accidentes en carreteras, pero también a paros cardíacos ocurridos durante los intentos de retirar la nieve.

Más de 11,000 vuelos fueron cancelados durante los 3 días de tormenta en los diferentes aeropuertos de la zona afectada en Estados Unidos, según el sitio web especializado .

Los meteorólogos dijeron que la tormenta Jonas —apodada "Snowzilla", mezcla de "snow", nieve en inglés, y el nombre del monstruo de cine "Godzilla"— dejó 56 centímetros de nieve en Washington DC.

Y volar seguía siendo complicado, tras las cancelaciones el fin de semana. Los aeropuertos retomaron servicios limitados en la ciudad de Nueva York, Baltimore y Filadelfia, que dijo haber recibido en 2 días la nieve que suele registrar en todo el invierno.