Trump ya no es presidente: ¿Cuál es el futuro del magnate en el ámbito político y económico?. (Foto: AFP).
Trump ya no es presidente: ¿Cuál es el futuro del magnate en el ámbito político y económico?. (Foto: AFP).

Llegó finalmente el día que sus enemigos políticos esperaron tanto, el día que él nunca imaginó y que, por las muestras dadas hasta el momento, le cuesta aceptar. Donald Trump deja la presidencia de Estados Unidos en el peor momento de su carrera política, aislado, rencoroso, con un futuro incierto en sus aspiraciones al 2024 y con terreno socavado en el ámbito económico.

Trump, acostumbrado a salir bien librado de asuntos judiciales, que sobrevivió a un primer juicio político y logró esquivar la explosiva investigación del consejero especial Robert Mueller sobre sus contactos con Rusia, ahora enfrenta su momento más sombrío: ese crédito ante la opinión pública, ese cheque en blanco entre los representantes de su partido se echó a perder con los terribles sucesos en la violenta toma del Capitolio, televisada en vivo y en directo.

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El magnate republicano abandonará con perfil bajo la Casa Blanca luego de dos meses de no reconocer su derrota. Continúa sin felicitar a quien lo derrotó, Joe Biden, y lo evitará en la sucesión de mando, un desprecio que no ocurre en más de 150 años.

Aislado en 2021... ¿llegará al 2024?

Poco antes de la toma del Capitolio, en Washington DC Trump se dirigía a sus fieles seguidores, les convencía del fraude del que fue víctima, les arengaba a “luchar endemoniadamente” para preservar a los Estados Unidos y les pedía encarecidamente “¡estén allí, será salvaje!”.

Lo que sucedió en el asalto al Capitolio, con cinco muertos en total, originó una debacle de reputación pocas veces vista. Renuncias en círculo más cercano, decepciones en sus entornos más íntimos, críticas y denuncias de sus habituales enemigos políticos y el silencio al que fue sometido de las principales redes sociales sin duda serán motivo de estudio de cómo se puede perder la reputación en tan solo unas horas.

Donald Trump ha sido acusado en el Congreso en un histórico segundo procedimiento de juicio político inculpado de “incitar a la insurrección” y diez congresistas republicanos votaron a favor de la acusación, a diferencia de diciembre de 2019, cuando ningún miembro del partido del presidente apoyó el primer juicio político en su contra, cuando fue acusado de pedirle a Ucrania que investigara presunta corrupción vinculada a su rival Biden, a cambio de desbloquear una ayuda militar crucial para el país en guerra.

La invasión del Capitolio del 6 de enero le ha sido de un gran costo tanto a nivel político como económico a Donald Trump. (Foto: SAUL LOEB / AFP)
La invasión del Capitolio del 6 de enero le ha sido de un gran costo tanto a nivel político como económico a Donald Trump. (Foto: SAUL LOEB / AFP)

Para cuando inicie el juicio en su contra, el Senado será de mayoría Demócrata, pero se necesita una mayoría de dos tercios de los senadores presentes para condenar al presidente, lo que significa que si todos ellos están en la Cámara al menos 17 republicanos tendrían que unirse a los demócratas para votar por la condena.

A partir del 20 de enero, el republicano Mitch McConnell perderá su liderazgo en el Senado, pero su voz seguiría teniendo una voz poderosa entre sus pares y no ha descartado condenar a Trump.

“Aunque la prensa ha estado llena de especulaciones, no he tomado una decisión final sobre cómo votaré y tengo la intención de escuchar los argumentos legales cuando se presenten al Senado”, declaró McConnell, dejando abierta la posibilidad que el magnate pueda terminar siendo condenado.

Si es declarado culpable, una segunda mayoría simple de votos sería suficiente para impedir que el Donald Trump intente volver a postularse como presidente en 2024, pese a sus claras intenciones de hacerlo.

La perspectiva de Trump en 2024 lo colocaba por delante de otros eventuales candidatos, pero en el partido esto cambió con los episodios del 6 de enero en el Capitolio, sumado a que su campaña no pudo evitar la derrota de sus dos candidatos republicanos en Georgia, lo que les dio a los demócratas el control del Congreso.

Al 28 de diciembre, con Trump derrotado electoralmente, una encuesta de Gallup -publicada por - señalaba que un 87% de los votantes que se identifican a sí mismos como republicanos aprobaban el su desempeño en el cargo de presidente, lo que lo situaba al 2024 como candidato. Sin embargo, luego de lo del Capitolio, una nueva encuesta de Pew Research Center revelaba que el 68% de los estadounidenses dice que ya no debería seguir siendo una figura importante en la política nacional durante muchos años.

Pese a todo, el magnate goza con una base muy bien organizada, bastante enojada y propensa a las teorías de conspiración que le rinde fidelidad, lo que eventualmente le daría un respaldo y “colchón” frente a un intento de postulación.

Hasta antes de la toma del Capitolio y pese a la derrota con Biden, un elevado porcentaje de republicanos destacaba su labor como presidente, lo que lo colocaba con facilidad en una eventual postulación en 2024. (Foto:  ANDREW CABALLERO-REYNOLDS / AFP)
Hasta antes de la toma del Capitolio y pese a la derrota con Biden, un elevado porcentaje de republicanos destacaba su labor como presidente, lo que lo colocaba con facilidad en una eventual postulación en 2024. (Foto: ANDREW CABALLERO-REYNOLDS / AFP)

Golpeado y endeudado

Durante su periodo como presidente de Estados Unidos, Donald Trump dejó en manos de sus hijos la llamada Organización Trump y ahora, alejado de la Casa Blanca, volverá a tomar el control de sus más de 500 empresas, incluyendo hoteles, resorts y clubes de golf; sin embargo, encontrará su conglomerado de bienes raíces severamente golpeado por la crisis del coronavirus.

Según la revista , el valor del grupo cayó unos mil millones, hasta 2.100 millones de dólares, entre el 1 y el 18 de marzo de 2020.

El portal inmobiliario City Realty ha calculado que los precios de los edificios propiedad de Trump en Nueva York, donde se le considera extremadamente impopular, han caído un 25% en los últimos cuatro años.

“El negocio de la empresa familiar con bienes raíces y hoteles podría declinar. Este es un negocio muy difícil y la marca ha sufrido más en el segmento de lujo”, explica a (DW) el periodista y biógrafo de Trump Michael D’Antonio.

informó que Trump tenía deudas de más de 400 millones de dólares, una gran parte de ellas con el banco alemán Deutsche Bank, que anunció que no haría más negocios con el magnate, salvo para el reembolso de los más de 300 millones de dólares que debe a esa entidad bancaria.

El Deutsche Bank es una más de las empresas que ya decidieron cortar sus vínculos financieros con Trump tras la invasión al Capitolio.

La dirigente de la filial estadounidense del banco, Christiana Riley, ya había condenado severamente los incidentes en la red profesional LinkedIn, donde los calificó de vergonzosos y calificó lo ocurrido como “un día sombrío para Estados Unidos y (su) democracia”.

Pese a todo, el magnate goza con una base muy bien organizada, bastante enojada y propensa a las teorías de conspiración que le rinde fidelidad. (Foto: ANDREW CABALLERO-REYNOLDS / AFP)
Pese a todo, el magnate goza con una base muy bien organizada, bastante enojada y propensa a las teorías de conspiración que le rinde fidelidad. (Foto: ANDREW CABALLERO-REYNOLDS / AFP)

Se sumó Signature Bank que comenzó a cerrar las cuentas personales del empresario, que tenía 5,3 millones de dólares en ese establecimiento según el último reporte oficial.

El poderoso sindicato AFL-CIO, el inversor Nelson Peltz y la empresa Ben & Jerry’s, pidieron incluso la renuncia del presidente.

Otras empresas se sumaron a los castigos contra Trump, como la plataforma de venta en línea Shopify que cerró páginas oficiales que venden artículos con su imagen, el servicio de pago en línea Stripe que decidió dejar de gestionar las transacciones de su sitio de campaña o el gigante hotelero Marriott, la aseguradora Blue Cross Blue Shield y American Express, quienes indicaron que cesarían toda donación a los legisladores republicanos que se opusieron el 6 de enero a validar los resultados de la elección presidencial de noviembre en la que ganó Joe Biden.

Apretado con las deudas, un conglomerado golpeado, con su imagen severamente dañada y un juicio político a cuestas que le puede ser desfavorable, el futuro de Donald Trump es impredecible y puede que no sea lo negativo que auguran los analistas o sus enemigos, sino todo lo contrario, tal como lo recuerda su biógrafo D’Antonio a DW: “Durante toda su vida siempre logró salir bien librado de los asuntos judiciales. Siempre se las arregló para zafarse de los juicios o pagar lo menos posible cuando la justicia finalmente lo alcanzaba”.

(Con información de AFP)

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