(GETTY)
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La oveja Dolly se convirtió en el primer mamífero clonado en 1996; sin embargo, dejó de existir de manera prematura y muchos señalaron que esto se debió a que su proceso de clonación no se realizó de la manera correcta.

Con el tiempo, una nueva investigación publicada en Scientific Reports, ha desmentido esta versión y deja en claro que el cuadrúpedo murió por una anomalía. 

Las ovejas generalmente viven entre 10 y 12 años, por lo que cuando Dolly murió, antes de los siete años, los científicos calcularon que su fallecimiento y la artritis temprana estaban relacionadas de alguna manera a la intervención genética.

Las indagaciones se basaron en un estudio de cuatro ovejas de ocho años de edad producidas a partir de la misma línea clonal que Dolly.

Los investigadores descubrieron evidencias de osteoartritis leve en tres de las ovejas y osteoartritis moderada en una, mientras que la prueba de 'Nottingham Dollies', sugería que estos clones en particular envejecían normalmente, y que Dolly debió haber sido un caso excepcional.