El titular de la entidad financiera, Mario Draghi. (AP)
El titular de la entidad financiera, Mario Draghi. (AP)

El Banco Central Europeo () espera que la economía de la eurozona se estanque el año que viene debido a la inquietud en los mercados, anunció hoy en Frankfurt su presidente, .

"Las perspectivas de la coyuntura se ven muy afectadas por las incertidumbres que genera la crisis de deuda", señaló el italiano tras la última sesión del banco este año.

La entidad espera que el producto bruto interno () de la zona euro crezca un 0,3% en 2012, con un margen de fluctuación que va del -0,4 al 1,0%.

Como esperaban los analistas, las nuevas perspectivas rebajan considerablemente la proyección publicada por el BCE en setiembre, cuando se preveía un crecimiento del 1,3% en los países del euro. Para este año, el banco prevé un crecimiento del 1,6%.

Con respecto a la inflación, Draghi insistió en que se mantendrá "en los próximos meses" por encima del objetivo que fija la entidad (cerca pero debajo del 2,0%), para luego relajarse y caer bajo ese límite.

La inflación prevista para 2011 es de un 2,7%, en tanto que en 2012 caería a un 2,0%. En 2013, el BCE espera una tasa del 1,5¿%.