Unas 100,000 personas marcharon este sábado por las calles de Madrid en una muestra de apoyo masiva al partido político de izquierda , la agrupación que en el último año se ha ganado la simpatía de los españoles descontentos con la clase política.

Bajo el lema "La marcha del cambio", la movilización buscó mostrar el deseo de acabar con el bipartidismo del Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), los cuales han gobernado en las últimas décadas.

La marcha fue encabezada por el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, quien considera que la manifestación marca el inicio de un año donde se expulsará a "la casta política y económica" que, en su opinión, ha saqueado el país.

Podemos, al que algunos sondeos sitúan como tercera fuerza política en las elecciones generales de final de año, ha modificado en los últimos meses su discurso inicial de izquierda para atraer a votantes de otras ideologías, pero por el momento no ha concretado cuáles serán las líneas de su programa electoral.

Tras la —una formación afín a Podemos—, la atención se centra ahora en España, donde la organización de Iglesias logró 1,2 millones de votos en las elecciones europeas del mayo pasado con un discurso en el que hacía referencia al impago de la deuda y una renta universal.

Desde entonces han suavizado sus propuestas hacia líneas más socialdemócratas, presentándose a sí mismos como única alternativa para recuperar "la soberanía popular, la decencia y el cambio político", según el manifiesto de la marcha.

"Nosotros decimos que España tiene tres problemas principales: la deuda, el desempleo y la creciente desigualdad", dijo Iglesias en una entrevista publicada el domingo por el diario La Vanguardia en la que critica el sistema bipartidista.