Tras negarse a declarar ante el juez que investiga el robo de cientos de niños en España durante el , María Gómez Valbuena, una monja acusada de haber robado una niña recién nacida para venderla, rechazó el delito que se le imputa mediante una carta abierta a la opinión pública.

"Ante las informaciones aparecidas con motivo de mi comparecencia en los juzgados en calidad de denunciada (…) pido disculpas si no he sabido atender correctamente a los medios de comunicación. Quisiera decir que son completamente falsos los hechos que me atribuyen en la denuncia", señaló Sor María en la misiva.

La religiosa de 87 años fue señalada por María Luisa Torres como la mujer que le arrebató a su hija recién nacida en el de Madrid en 1982.

La mujer aseguró que Gómez Valbuena le quitó a su bebé tras acusarla de adúltera. Además, comentó que le dijo que la pequeña falleció en el parto.

El magistrado encargado del caso citó como testigos a los padres adoptivos de la supuesta niña robada.

En tanto, el abogado de sor María intentó que se archivara el caso, pero su petición fue rechazada, por lo que apeló a una instancia superior.