, el ahora ex presidente del gobierno español fue destituido este viernes en una moción de censura en el Parlamento, y fue reemplazado por el socialista Pedro Sánchez.

Sin dejar a un sucesor designado, el líder conservador de 63 años, de gafas y barba blanca, perdió el poder. Una mayoría de 180 diputados de 350 votó a favor de su rival Pedro Sánchez.

Sánchez, líder socialista, ahora nuevo presidente del gobierno español, promovió la moción después de que la justicia sentenciara que el Partido Popular (PP) de Rajoy lucró gracias a una vasta trama de corrupción y mantuvo durante dos décadas una contabilidad paralela.

De acuerdo a la agencia AFP, durante años, Mariano Rajoy fue el gran superviviente de la política española, gracias a su temple y su hábil manejo de los tiempos, pero finalmente sucumbió bajo el peso de la corrupción, que le costó una condena judicial a su partido.

Fue la crisis de más para un Rajoy que con su paciencia e impasibilidad, así como la división de sus rivales, había aguantado con tesón al frente del gobierno, reconocen tanto sus aliados, que lo ven como un brillante estratega, como los adversarios que lo atacan por su inmovilismo.

Reclinándose en su butaca esperando a que amaine la tormenta, había evadido la contestación contra sus políticas de austeridad, los escándalos de su partido y la crisis independentista en Cataluña.

Símbolo de su capacidad de sobrevivir a todo, en 2005 se salvó de un accidente en helicóptero con apenas un dedo roto.