Dominique Strauss-Kahn fue acusado por Nafisatu Diallo. (AP)
Dominique Strauss-Kahn fue acusado por Nafisatu Diallo. (AP)

El escándalo sexual que acabó con la carrera y con las aspiraciones políticas del exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), , salta ahora de los juzgados a las tablas de París con una obra que no le redime de sus faltas pero busca ayudar a comprenderlo mejor.

Sobre el escenario de L'Affaire circulan con el nombre de pila Dominique, su mujer, Anne (Sinclair) o (Diallo), la empleada que lo demandó por intento de violación, en una sucesión de escenas inconexas pero que trazan la caída de hasta entonces uno de los franceses más reputados de la escena internacional.

Su director, Philippe Adrien, comenzó a escribirla poco después de que del año pasado por esa presunta agresión en el hotel Sofitel de Nueva York.

Para Adrien, privar de los apellidos a sus protagonistas ha sido una cuestión más de "pudor" que de precaución ante eventuales demandas judiciales, pero su vinculación con la realidad es evidente y hace entrar en escena también al ex primer ministro griego, (Papandreu), o a la canciller alemana, Angela (Merkel).

El director ofrece a los espectadores las "premisas del drama", con un que compagina reuniones y decisiones de alto nivel con mensajes telefónicos con alguna de sus diversas amantes, y refleja igualmente las consecuencias de un comportamiento que, según él, estaba en boca de todos.