La esposa de El Chapo, Emma Coronel Aispuro, había sido vista en Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos, el 11 de febrero del 2019. (Foto: EFE)
La esposa de El Chapo, Emma Coronel Aispuro, había sido vista en Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos, el 11 de febrero del 2019. (Foto: EFE)

Apodada por algunos como “la Kardashian de Sinaloa”, acaparó hace dos años los flashes neoyorquinos durante el juicio del capo mexicano Joaquín por su estilo despampanante y su religiosa asistencia a todas las audiencias con la voluntad de estar cerca de su esposo.

Detenida el pasado lunes en Virginia, esta exreina de la belleza afronta ahora una pena mínima de 10 años de cárcel y una máxima de cadena perpetua ya que Estados Unidos la acusa de “conspiración” para traficar drogas e “incentivar” las actividades del Cártel de Sinaloa que lideraba su esposo.

Su relación con El Chapo Guzmán la llevaría a un mundo lleno de lujos y desgracia. La misma vida que ahora tiene a su padre y hermanos tras las rejas, al igual que ella.

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Coronel, de 31 años y nacionalidad mexicana y estadounidense, encarna el estereotipo de las llamadas “buchonas”, como popularmente se conoce en México a las esposas de los narcos que gustan de lujos y cirugías, señala en un artículo la agencia EFE.

La nota de EFE dice también que telenovelas las suelen retratar con joyas, caros bolsos, coches de lujo, maquillaje exagerado, uñas llamativas y ropa entallada para resaltar los atributos de estas “buchonas”, muchas veces cosificadas y exhibidas como un trofeo por el narco de turno. Toda esta propaganda narcocultural proyecta una vida de ensueño y goce del dinero en exclusivas fiestas, discotecas y bares.

“Fuera de toda discreción, las amantes de los capos cada vez tienen mayor presencia en redes sociales, donde presumen de lujos, operaciones estéticas e incluso armas. La misma Emma Coronel no optó precisamente por un segundo plano, pues durante los últimos años ha estado concediendo entrevistas televisivas, siempre negando el tráfico de drogas de su marido, e incluso creó una línea de ropa basada en la figura de El Chapo”, dice el reportaje.

Javier Oliva, experto en seguridad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), declaró a EFE que esta actitud imprudente fue la que la empujó hacia su detención, aunque no es de extrañar puesto que “la biografía de Emma Coronel te deja ver que creció en un ambiente de criminalidad”, pues su padre también fue arrestado por narcotráfico.

Coronel, también sobrina del fallecido Ignacio “Nacho” Coronel, otro jefe del cartel de Sinaloa, nació el 2 de julio de 1989 en California, pero pasó casi toda su vida en México.

Unos meses antes de la sentencia del Chapo en julio de 2019, Coronel anunció en Instagram el lanzamiento de una línea de ropa que llevaría el nombre de su marido y sus iniciales, JGL. “Es mi meta proyectar mi estilo y el de Joaquín”, dijo.

Narcofamilia

Ante la opinión pública, Coronel se ha presentado como una buena esposa a pesar de las numerosas infidelidades de su marido. Nunca habló de droga pero tampoco ocultó su admiración por El Chapo, descrito como un narcotraficante sin piedad con sus rivales y sanguinario asesino por 56 testigos en el juicio.

En su primera entrevista a un medio de comunicación, el 12 de febrero de 2016, El Chapo iba regularmente a casa de los Coronel Aispuro, pues el cabecilla se había establecido en La Angostura, pequeña localidad que no rebasaba la docena de casas por aquel entonces.

Guzmán Loera se ocultaba de las autoridades en la localidad de Emma Coronel, tras haberse fugado del Penal de Puente Grande, Jalisco, en el 2001.

En La Angostura, el padre de Emma Coronel, Inés Coronel Barrera, figuraba como alguien dedicado a la ganadería; sin embargo, la realidad era otra: se dedicaba a la producción de amapola y marihuana. Emma es la segunda de seis hijos, al menos cuatro están tras las rejas.

Es altamente probable que el señor Inés Coronel guardara parentesco con Ignacio Coronel Villareal, conocido como Nacho o King of ice, que era un gran socio de los cárteles de sinoloa y ligado al negocio de las metanfetaminas.

De acuerdo a la entrevista realizada por la periodista de Telemundo Anabel Hernández, Emma Coronel regresó a los Estados Unidos a los 11 años. Fue enviada por sus padres para que aprendiera inglés. Luego volvió a su tierra y ahí pasó su adolescencia, hasta que El Chapo la conoció en un baile del pueblo, se enamoró de ella y años más tarde, en el 2007, contrajeron nupcias.

Unos meses antes de la recaptura de El Chapo en febrero de 2014, Emma ambos se encontraban en Mazatlán, pues El Chapo quería ver a sus hijas antes de huir, pero finalmente cayó y fue trasladado al Penal del Altiplano.

Unos meses antes, en abril de 2013, Inés Coronel Barrera fue detenido en Aguaprieta, Sonora. En enero de ese mismo año, el señor Coronel fue acusado por portación de más de doscientos kilos de marihuana y cuatro armas de uso reservado al Ejército.

En las mismas acciones cayó Omar Inés, el hermano mayor de Emma. Mientras que Coronel Barrera fue sentenciado en 2017 a 10 años de cárcel, no se sabe qué pasó con su hijo.

Por otro lado, el hermano menor de Emma, Edgar Coronel Aispur, fue detenido en Culiacán el 19 de agosto de 2015, cuando circulaba en un Mustang. El auto supuestamente fue obsequiado por El Chapo en agradecimiento a su ayuda a fugarse del Altiplano, desde la celda hasta las montañas de Sinaloa. Según las investigaciones, Edgar Coronel habría supervisado las obras del escape.

De otro lado, Ignacio Coronel Villareal fue abatido en Zapopan, Jalisco, el 29 de julio de 2010 en un enfrentamiento contra el Ejército. El supuesto tío de Emma Coronel era responsable del tráfico de metanfetaminas hacia los EE.UU. México ofrecía más de dos millones de dólares a quien condujera a su captura. Estados Unidos, por su parte, ofrecía cinco millones.

Contacto con EE.UU.

Emma Coronel, esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán detenida esta semana, tenía contacto con las autoridades de Estados Unidos desde 2017, reveló este sábado un reportaje de la revista mexicana Proceso que cita a agentes anónimos.

La información periodística indicó que desde hace cuatro años habían hablado con ella funcionarios de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).

Aunque la detención de Coronel, ciudadana mexicoestadounidense de 31 años e “influencer”, sacudió a ambos países norteamericanos el lunes, los funcionarios estadounidenses aseguraron que fue un acto pactado.

“La señora Coronel nos habló de sus planes de entrega varios días antes de su arribo al aeropuerto de Dulles (Virginia). Esto le fue notificado al Departamento de Justicia y a los fiscales para que prepararan lo necesario”, contó uno de los agentes anónimos a Proceso.

Coronel, quien presuntamente ayudó a coordinar la operación del Cártel de Sinaloa, afronta una pena mínima de diez años de cárcel y una máxima de cadena perpetua, además de una posible multa de 10 millones de dólares, si resulta culpable del cargo criminal de narcotráfico en su contra.

Las revelaciones de su arresto han causado polémica, pues documentos de autoridades mexicanas y estadounidenses mostraron el miércoles pasado el intento fallido de Coronel para una última y tercera huida de su esposo, El Chapo, tras su arresto en 2016.

Además del reportaje de Proceso, el portal estadounidense Vice sugiere que la mujer buscaría ser testigo protegida en Estados Unidos.

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