Padre arrojó a su hijo de rascacielos y luego se lanzó al vacío. (AP)
Padre arrojó a su hijo de rascacielos y luego se lanzó al vacío. (AP)

Un padre arrojó a su pequeño hijo desde la azotea de un rascacielos de 52 pisos de Manhattan (), antes de lanzarse y suicidarse, informó la Policía de Nueva York. Era apenas el primer día en que al hombre se le permitió estar a solas con el niño, en medio de una intensa batalla con la madre por la propia potestad.

"Había una historia de peleas domésticas", informó el comisionado de Policía Raymond Kelly a los periodistas.

Dmitriy Kanarikov recogió a su hijo de 3 años de edad el último domingo a las 10 de la mañana en una estación policial en Manhattan –un lugar neutral negociado anticipadamente por los padres– para pasar tiempo con su hijo por primera vez "fuera de algún tipo de ambiente institucional", dijo Kelly.

"Recogió a su hijo y todos sabemos ahora trágicamente que él fue a un edificio… llevó a su hijo a la azotea", dijo el comisionado. "Todo indica que lanzó a su hijo y a continuación saltó él", agregó.

Un amigo de Kanarikov había vivido por un tiempo en el edificio donde ocurrió el hecho, situado a poca distancia de Columbus Circle y el Lincoln Center. Los investigadores vieron en un video de seguridad cuando el padre y el hijo ingresaban al edificio sin ser detenidos por el portero y hallaron el automóvil Lexus de Kanarikov estacionado afuera.

Los agentes respondieron a una llamada de emergencia que indicaba que dos personas habían caído desde un edificio de la zona Upper West Side de Manhattan aproximadamente al mediodía. Hallaron a Kanarikov, de 35 años, y al niño sobre las azoteas de dos edificios adyacentes.

El hombre fue declarado muerto en el lugar, pero el pequeño, identificado como Kirill Kanarikov, fue trasladado a un hospital cercano donde se confirmó su fallecimiento, señalaron las autoridades. Un testigo dijo que el niño vestía un conjunto con motivos navideños.

Kelly indicó que no había hallado nota alguna y que los investigadores no tenían evidencia de que Kanarikov hubiese amenazado con hacer daño a su hijo. Sin embargo, en un momento, le había dicho a su esposa que "a menos que ella le transfiriera la casa a él y una propiedad no divulgada, él se iba a llevar al niño".

Kanarikov y su esposa se casaron en 2009 y vivían en Brooklyn, donde nació su hijo un año después. Se separaron el año pasado y la madre y el hijo se habían mudado a Nueva Jersey, donde ella obtuvo una orden de protección judicial.