Tras la anulación a último momento del tradicional maratón de , eje de una fuerte polémica tras el por la ciudad, miles de personas salieron a correr el domingo a favor de obras caritativas o para ayudar a los damnificados por el ciclón.

En , miles de deportistas se dieron cita, muchos exhibiendo con orgullo y algo de decepción su camiseta oficial de la por el alcalde Michael Bloomberg.

Luego de esto, Lance Svendsend, habitante del vecino , recibió un mensaje de un amigo que le propuso correr de todos modos. Unos minutos más tarde, ya se había creado una página en Facebook con más de 2,000 personas.

Para Svendsend, se trataba de un desafío tanto deportivo como moral: "Ya no es una carrera, es salir a correr 42 kilómetros", dijo, precisando que el objetivo era "hacer" los kilómetros prometidos a aquellos que dieron dinero a los maratonistas para obras caritativas, una tradición.

"Recaudé casi US$4,000 en Australia para la lucha contra el cáncer. Tenía que correr", señaló Elise Hinson, llegada de Sidney.

Si miles eligieron correr, otros prefirieron reorganizar su domingo para participar en actividades de ayuda a favor de las víctimas de 'Sandy'.

En ese marco, cientos se dieron cita en , una isla al sur de Manhattan muy afectada por el ciclón, para ayudar en las tareas de reconstrucción y de distribución de vestimentas y víveres.

Otros cedieron sus habitaciones de hotel a personas que perdieron su vivienda o seguían sin electricidad seis días después del paso de 'Sandy', y también hubo quienes ofrecieron dinero.