entregó hoy al Gobierno de el Camp Victory, un enorme palacio iraquí en las afueras de Bagdad que llegó a ser sede de las fuerzas militares estadounidenses.

Este complejo fue entregado formalmente esta mañana, informó el coronel Barry Johnson, vocero del Ejército de Estados Unidos, como parte de las acciones para de territorio iraquí a finales de año

En su esplendor albergó de 46,000 militares. "La base ya no está bajo control estadounidense y se encuentra bajo la completa autoridad del Gobierno de Irak", señaló Johnson.

Este lugar fue el , un club campestre para la élite de Bagdad que se construyó durante el régimen de . Aún se pueden encontrar pequeñas reliquias de esa época, como letreros que avisan a los clientes de los lugares donde estacionarse en las horas en las que el casino estaba abierto.

Hussein construyó el palacio cerca del aeropuerto impulsado por una situación bochornosa. Durante la cumbre de la Liga Arabe en 1978, se vio obligado a alojar a los dignatarios en viviendas particulares de Bagdad porque no tenía alojamiento apropiado, de acuerdo con Robert O. Kirkland, exhistoriador del Ejército de EEUU que entrevistó al excanciller Tariq Aziz y a otros iraquíes que estuvieron presos por los estadounidenses.

Para enmendar el problema, el desaparecido exdictador iraquí mandó levantar nueve impresionantes construcciones de diferentes tamaños en el palacio. Les dio algunos nombres que reflejaban su visión particular del mundo: Victoria sobre Estados Unidos, Victoria sobre Irán y Victoria sobre Kuwait.

Bagdad todavía no anunció los planes para el complejo, una excelente propiedad en un país que echa de menos los parques y espacios públicos. El Ejército iraquí ya está utilizando algunas partes y hay conversaciones para convertir la celda donde Hussein estuvo encerrado en un museo.