La frenética llegó a su fin como se esperaba: con el presidente reelegido por cuatro años más. Y aunque su victoria no fue tan apabullante como en 2008, se impuso con claridad a su rival republicano .

Así se anunció el triunfo demócrata (Reuters)

Hasta el cierre de esta nota, el líder demócrata logró 274 votos electorales, los necesarios para asegurarse el triunfo electoral, sin contar aún el estado clave de Florida y otros cuatro más.

Un año después de una campaña multimillonaria, en medio de un país polarizado, Obama ganó incluso en estados donde el republicano esperaba vencer.

El mandatario selló su victoria al vencer con claridad en el , además de Wisconsin, New Hampshire, Massachusetts, Rhode Island, el Distrito de Columbia, Delaware, Nueva York, Nueva Jersey, Michigan y Maryland y Iowa.

En tanto, Romney ganó en Arkansas, Tennessee, Indiana, Texas, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Wyoming y Mississippi.

La clave fue que y dieron una segunda oportunidad al candidato demócrata.

Además, hay un dato clave: desde Franklin Roosevelt, Obama es el primer presidente en ser reelegido con un desempleo por encima del 7% en el país. Su principal retó será enderezar la economía de su país y contener la crisis de la Zona Euro.

Seguidores de Obama celebran en Chicago (Reuters)

Obama sabe que su segundo mandato estará lleno de escollos y que preside un país notablemente polarizado. Para empezar, tiene enfrente una Cámara de Representantes en la que los republicanos mantienen la mayoría.